En su última evaluación, la OMS calificó el riesgo como "muy alto" para la RDC y “alto” para Uganda y los países vecinos con fronteras terrestres en las zonas afectadas, mientras que lo considera “bajo” para el resto de África y el mundo.
Hasta el 7 de junio, la RDC había registrado 515 casos de ébola y 91 fallecimientos. Uganda notificó 19 contagios y dos muertes, todos ellos vinculados epidemiológicamente al brote registrado en territorio congoleño.
La OMS trabaja actualmente con las autoridades locales y sus socios internacionales en una serie de medidas de respuesta, incluido un plan de movilización de 518 millones de dólares destinado a reforzar la preparación, la detección temprana y la capacidad de respuesta frente a la enfermedad en los países africanos.
