El brote se registró el 4 de septiembre en la zona de Bulape, en la provincia de Kasai, y es el primero de ébola en el país desde 2022.

El Ministerio de Salud del Congo registró un total de 64 casos de infección, de los cuales 45 personas fallecieron y 19 se recuperaron. Desde el inicio, Congo implementó un sistema nacional de vigilancia mejorado, que ayudó a localizar rápidamente la zona infectada y a controlar la cadena de transmisión.

El país africano no ha registrado nuevos casos desde el 25 de septiembre y el último paciente recibió el alta hospitalaria el 19 de octubre.

Según las normas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un brote solo se declara finalizado tras dos largos ciclos de incubación, cada uno de 21 días, sin detectar nuevas infecciones.

El ébola es una enfermedad infecciosa rara y mortífera que se propaga a través del contacto con sangre o fluidos corporales y generalmente causa fiebre, dolores corporales y diarrea.