Según la OMS, la rápida expansión del virus ha sumido al país centroafricano en una grave crisis sanitaria. Apenas dos meses después de declararse el brote, el número de contagios ha aumentado de forma acelerada, convirtiéndolo en el tercer mayor brote de ébola de la historia.

Hasta el momento, las autoridades sanitarias han confirmado más de 2.000 casos y cerca de 800 fallecidos.

La OMS destacó que la situación constituye una grave emergencia sanitaria para el país e instó a reforzar la respuesta nacional y el apoyo internacional con el fin de contener la propagación del virus.