Shantanu Chakraborty, director nacional del Banco Asiático de Desarrollo (BAD) en Vietnam, afirmó: “Las perspectivas de la economía vietnamita siguen siendo positivas. Durante el primer semestre de 2026, la economía mantuvo un sólido ritmo de crecimiento. Esta evolución demuestra claramente su notable capacidad de resistencia y recuperación frente a los desafíos mundiales, especialmente ante las dificultades procedentes del exterior. El crecimiento de Vietnam se sustenta en la industria, la construcción y los servicios, así como en las exportaciones, la inversión extranjera directa (IED), la inversión pública y el consumo interno. En conjunto, se trata de un modelo de crecimiento amplio e integral que pone de manifiesto la fortaleza de los principales motores de la economía”.
La firma suiza Aquis Capital aprecia la capacidad de resistencia y la solidez de este proceso. El aumento de los beneficios empresariales, junto con unos flujos récord de inversión extranjera directa (IED), refuerza el papel estratégico de Vietnam en las cadenas mundiales de suministro.
A ello se suman la expansión del mercado interno y las expectativas de una mejora de la clasificación del país por parte de FTSE Rusell, empresa internacional especializada en índices financieros y clasificación de mercados, factores que ofrecen condiciones favorables a los inversores a medio y largo plazo, indica.
La revista británica MoneyWeek considera que Vietnam emerge como un destino de inversión atractivo y diversificado, gracias a su sólido desempeño, valoraciones razonables y amplias reformas.
VanEck, firma estadounidense de gestión global de inversiones, y Global Sources, con sede en Hong Kong (China), atribuyen asimismo ese atractivo a la estabilidad política, la posición geoestratégica, los recursos humanos, la integración internacional y la orientación hacia un desarrollo sostenible.
