Según diplomáticos de la UE, un punto destacable del nuevo paquete es el mantenimiento temporal del precio máximo del petróleo ruso durante 12 meses, en lugar de aplicar un mecanismo de ajuste basado en el mercado, como se había previsto inicialmente.

Esta decisión se produce en un contexto de continua volatilidad en los precios mundiales del petróleo debido a las tensiones en Oriente Medio y la preocupación por el suministro energético.

Para alcanzar el consenso, la UE también aceptó varias excepciones, entre ellas permitir que continúe el tránsito de gas natural licuado (GNL) ruso a terceros países en virtud de algunos contratos firmados previamente, durante un año.

Más allá de las cuestiones energéticas, el nuevo paquete de sanciones amplía la lista de entidades y personas sujetas a restricciones, que incluye 32 bancos rusos, varias empresas de criptomonedas, operadores del sector petrolero y numerosos buques de la denominada "flota en la sombra", acusados de ser utilizados por Moscú para eludir las sanciones a las exportaciones de petróleo o de prestarle apoyo.