El portavoz militar hutí, Yahya Sarea, aseguró en una declaración difundida por Al Masirah, canal de televisión controlado por el movimiento, que la operación había alcanzado sus objetivos y provocado incendios tras registrarse “impactos directos” en los lugares atacados.
Sarea afirmó que el ataque respondía a lo que los hutíes describieron como bombardeos saudíes contra Saná, capital de Yemen, y otras zonas bajo su control durante esa misma jornada.
En otra declaración difundida ese día, el portavoz afirmó que Yemen había sufrido 60 ataques aéreos y con misiles en las 24 horas anteriores. Según sus datos, el número total de ataques de este tipo desde el inicio de la última escalada del conflicto ascendía a 1.410.
Sarea señaló que las operaciones habían afectado a zonas de las provincias de Saná, Saada, Taiz, Hajjah y Marib, y añadió que entre los objetivos figuraban también instalaciones civiles.
