Durante la sesión, el crudo Brent subió un 3,8 %, superando los 91 dólares por barril, su nivel más alto desde el 11 de junio, mientras que el crudo West Texas Intermediate (WTI) alcanzó casi los 85 dólares por barril.
Los analistas creen que el alza de los precios se debió a las continuas operaciones militares estadounidenses contra la República Islámica, lo que incrementó la preocupación por posibles interrupciones en el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz. Esta es una ruta marítima estratégica por donde se transporta una quinta parte del consumo mundial de petróleo.
Los inversores también siguen de cerca la situación en Ormuz, ya que no solo es una ruta de transporte de crudo para los países del Golfo, sino también una puerta de entrada para las exportaciones de gas natural licuado (GNL) de Catar. Por lo tanto, cualquier acontecimiento que afecte a la seguridad marítima en esta región podría tener repercusiones en el mercado energético mundial.
