Según datos de Naciones Unidas, desde 2014 numerosos migrantes han fallecido o se encuentran desaparecidos tras transitar por rutas terrestres y marítimas de alto riesgo.

Guterres advirtió que la cifra real podría ser sensiblemente superior, debido a la existencia de numerosos casos que no han sido registrados ni comunicados oficialmente.

Las mujeres y los niños figuran entre los más vulnerables, ya que durante el proceso migratorio se enfrentan con mayor frecuencia a situaciones de violencia, explotación y abusos.

António Guterres subrayó que, si se gestiona de forma adecuada, la migración puede convertirse en un importante motor de crecimiento económico, innovación y fortalecimiento del entendimiento entre las culturas.

La Asamblea General de la ONU proclamó en el año 2000 el 18 de diciembre como Día Internacional del Migrante, en un contexto marcado por el aumento sostenido de los flujos migratorios y los desafíos globales asociados a este fenómeno.