(VOVWORLD) - Una delegación de la Embajada de la República de Panamá en Vietnam visitó hoy el Centro de Rehabilitación Vietnam–Corea del Sur y le entregó donaciones con motivo del Año Nuevo Lunar del Caballo 2026 y del 50.º aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países (25 de agosto de 1975 – 25 de agosto de 2025).
Durante el encuentro, la embajadora de Panamá en Vietnam, Nubiela Ayala Modes, destacó la labor del Centro en el cuidado, la atención, la rehabilitación funcional y la integración social de 156 niños y personas con discapacidad. En este contexto, hizo entrega de varios obsequios conmemorativos como expresión del respaldo y la cooperación humanitaria entre ambos países.
La embajadora de Panamá en Vietnam, Nubiela Ayala Modes, pronuncia su discurso durante el acto. (Foto: Embajada de Panamá en Vietnam) |
En su intervención, la diplomática panameña subrayó: “Sabemos que el Centro de Rehabilitación Vietnam-Corea lleva adelante una labor extraordinaria. Aquí no solo se ofrece rehabilitación física. Aquí se devuelve la sonrisa, se fortalece la autoestima, se construyen oportunidades para que cada uno de los seres humanos que se atienden en este centro, pueda tener una vida más digna, más plena e integrada a la sociedad. Es una labor silenciosa, pero profundamente transformadora. Hoy, Panamá extiende un gesto solidario a este centro, una institución ejemplar que con amor, entrega y profesionalismo brinda esperanza y nuevas oportunidades a niños con discapacidad”.
El acto contó con la presencia de Tran Thi Phuong, vicepresidenta permanente del Comité de la Unión de Organizaciones de Amistad de la ciudad de Hanói; de Dinh Hong Phong, subdirector del Departamento de Salud de la capital, así como de responsables, personal técnico y trabajadores del Centro de Rehabilitación Vietnam–Corea del Sur.
Entrega de donaciones al Centro de Rehabilitación Vietnam–Corea del Sur. (Foto: Embajada de Panamá en Vietnam) |
Dependiente del Servicio de Salud de Hanói, el Centro de Rehabilitación Vietnam–Corea del Sur fue creado el 16 de junio de 2006 y cuenta actualmente con 50 profesionales. La institución atiende a 156 niños y personas con discapacidad con afectaciones intelectuales, motoras, auditivas, del habla y trastornos del espectro autista, y desarrolla de forma integral programas de atención social, asistencia sanitaria, rehabilitación funcional, educación terapéutica, formación en habilidades para la vida, educación escolar y orientación profesional y laboral.
Por su parte, Tran Thi Phuong afirmó que la iniciativa posee un profundo valor humano y constituye una importante fuente de estímulo tanto para los menores como para el personal del Centro. Señaló que las donaciones recibidas no representan únicamente un apoyo material, sino que simbolizan la solidez de la amistad entre Vietnam y Panamá. Asimismo, expresó el deseo del Comité de la Unión de Organizaciones de Amistad de Hanói de seguir ampliando y profundizando las relaciones entre la capital vietnamita y Panamá, con especial atención al intercambio entre los pueblos.
Nubiela Ayala Modes (pantalón rojo), embajadora de Panamá en Vietnam, durante su visita a una clase del Centro de Rehabilitación Vietnam–Corea del Sur. (Foto: Embajada de Panamá en Vietnam) |
En nombre del Centro, su director, Le Cong Vinh, agradeció los gestos de apoyo y destacó que estos obsequios suponen un aliciente significativo para el equipo en su labor diaria de atención, cuidado y rehabilitación de niños y personas con discapacidad.
El programa fue organizado en estrecha coordinación entre el Comité de la Unión de Organizaciones de Amistad de la ciudad de Hanói y el Servicio de Salud municipal, y contribuyó a reforzar los vínculos de amistad y cooperación entre Vietnam y Panamá.
Nubiela Ayala Modes, embajadora de Panamá en Vietnam, junto a delegados, durante el acto de entrega de donaciones al Centro de Rehabilitación Vietnam–Corea del Sur. (Foto: Embajada de Panamá en Vietnam) |
A través de esta actividad, ambas partes reafirmaron los lazos de confianza y cercanía entre sus pueblos a lo largo de cinco décadas, destacando que la distancia geográfica no constituye un obstáculo para el compromiso compartido con la solidaridad y el bienestar social.