El acuerdo fue rubricado en Nancy, al este de Francia, por el presidente Emmanuel Macron y el primer ministro polaco, Donald Tusk, y sustituye al firmado a comienzos de los años noventa.
Macron destacó que uno de los elementos centrales del tratado es la cláusula de “defensa común”, que refuerza las garantías de seguridad ya establecidas en el marco de la OTAN y la Unión Europea. Asimismo, señaló que el arsenal nuclear francés podría incluirse dentro de esta cobertura defensiva.
Tusk, por su parte, calificó el acuerdo de “acontecimiento histórico” y subrayó la plena confianza mutua entre ambos países en cualquier escenario.
La firma del tratado se produce en un contexto marcado por el impulso de la autonomía estratégica de la Unión Europea, ante el posible repliegue militar de Estados Unidos en el continente.
