En declaraciones a la prensa, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que Washington presentó su propuesta “final y mejor”, y que ahora espera la respuesta de Teherán.

Según Vance, Irán rechazó las condiciones planteadas por Estados Unidos, entre ellas el compromiso de no desarrollar armas nucleares ni capacidades que permitan obtenerlas rápidamente. El vicepresidente subrayó que este objetivo constituye una prioridad clave para el presidente Donald Trump en el proceso negociador.

Se trata de la tercera ronda de contactos directos entre ambos países, celebrada pocos días después del anuncio de una frágil tregua de dos semanas. Las conversaciones adquieren especial relevancia al entrar en la séptima semana.

A través de la red social X, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, señaló que las negociaciones abordaron múltiples cuestiones clave, entre ellas el estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones, las compensaciones de guerra y el fin del conflicto regional.

Durante el proceso, ambas partes también coordinaron con Pakistán esfuerzos para mantener el alto el fuego, actualmente amenazado por profundas diferencias y por la evolución de la situación militar, en particular en relación con el grupo Hezbolá en Líbano.