Bajo el lema “Unidad, Democracia, Disciplina, Innovación y Desarrollo”, el evento reúne a 780 delegados en representación de cerca de diez millones de afiliados sindicales de todo el país.
En su intervención, el secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, destacó que, a lo largo de la historia revolucionaria nacional, la clase obrera ha sido siempre una fuerza de vanguardia y el núcleo de la alianza entre obreros, campesinos e intelectuales. Asimismo, reiteró que los trabajadores han desempeñado un papel fundamental en la creación de riqueza material, la construcción de las bases económicas y técnicas del país, así como en el fortalecimiento de la organización, la disciplina, la solidaridad y la firmeza política.
De cara al próximo mandato, el dirigente afirmó que la Confederación General del Trabajo debe concentrar sus esfuerzos en la construcción de una clase obrera moderna, sólida y altamente cualificada, capaz de asumir plenamente su papel pionero en el proceso de industrialización y modernización nacional.
En este sentido, To Lam enfatizó: “Los afiliados y los trabajadores deben constituir el eje central de toda la actividad sindical. Cada programa, iniciativa y movimiento impulsado por el sindicato ha de orientarse a representar, proteger y salvaguardar los derechos e intereses legítimos de los trabajadores. Debemos dar una respuesta concreta y efectiva a cuestiones fundamentales: allí donde haya trabajadores, debe estar presente la organización sindical; allí donde los derechos e intereses legítimos de los trabajadores se vean vulnerados, el sindicato debe alzar su voz con firmeza; y allí donde exista riesgo de conflictos laborales, el sindicato debe actuar con anticipación, promoviendo el diálogo, la conciliación y la defensa efectiva de los derechos e intereses legítimos de los trabajadores”.
El líder vietnamita instó además a impulsar una profunda renovación de las organizaciones sindicales de base y a promover relaciones laborales armoniosas, estables y progresistas que contribuyan a la estabilidad social y al desarrollo sostenible del país.
Asimismo, señaló que los sindicatos deben participar activamente en la construcción del Partido, el fortalecimiento del sistema político y la consolidación de una organización sindical moderna, profesional, digitalizada, transparente y dotada de una capacidad de representación acorde con las exigencias de la nueva etapa de desarrollo.
En esta senda, To Lam añadió: “En el contexto de una economía de mercado con orientación socialista, resulta imprescindible armonizar los intereses del Estado, de las empresas y de los trabajadores. Por ello, es necesario fortalecer la capacidad de las organizaciones sindicales para la negociación colectiva, el diálogo en los centros de trabajo y la prevención de los conflictos laborales. Al mismo tiempo, debe exigirse a las empresas el estricto cumplimiento de la legislación laboral, la garantía de condiciones adecuadas de seguridad y salud en el trabajo, el pago íntegro de las contribuciones a la seguridad social y la atención permanente al bienestar y a la calidad de vida de los trabajadores. Invertir en los trabajadores significa invertir en la productividad, en el prestigio de las empresas y en su desarrollo sostenible a largo plazo”.
El máximo líder del país reafirmó que Vietnam necesita una clase obrera más moderna, creativa y capaz de adaptarse a las transformaciones de la nueva etapa de desarrollo, así como una organización sindical más cercana a los trabajadores, más eficiente y más sólida. En este sentido, instó a la Confederación General del Trabajo de Vietnam a transformar sin demora las resoluciones aprobadas por el XIV Congreso en programas de acción concretos, con responsabilidades claramente definidas, calendarios precisos y resultados verificables.
