Los últimos datos del Ministerio del Interior indicaron que la AD obtuvo un 32,1% de los votos, equivalente a 86 escaños, lejos aún de los 116 necesarios para tener mayoría en el Parlamento de 230 miembros.
El Partido Socialista (PS), de centroizquierda, logró un 23,38% (58 escaños), seguido muy de cerca por el partido ultraderechista y antiinmigración Chega, con un 22,56%.
En la madrugada de hoy el líder del PS, Pedro Nuno Santos, anunció su dimisión tras la derrota. Las elecciones generales portuguesas se celebraron en un contexto de desafíos económicos, crisis de vivienda y problemas migratorios.
Con una población de 10,6 millones de personas, ese país europeo enfrenta su mayor inestabilidad política en décadas, ya que ningún partido ha logrado una mayoría que garantice un gobierno estable.
