Le Minh Hung reiteró que los combustibles constituyen un producto estratégico y esencial para la economía, con una incidencia directa en la producción, las actividades empresariales y la vida de la población, así como en el control de la inflación y la estabilidad macroeconómica. A su juicio, el nuevo Decreto sobre la actividad comercial de combustibles debe abordar de raíz las deficiencias del mecanismo vigente y establecer un mercado y un sistema de distribución que funcionen con fluidez, eficiencia, estabilidad, transparencia y competencia, conforme a las reglas del mercado y bajo la gestión del Estado. Asimismo, debe reforzar la capacidad de adaptación y resiliencia del sistema nacional ante las fluctuaciones del mercado mundial, además de garantizar la seguridad energética y el abastecimiento en cualquier circunstancia.
El líder del Ejecutivo pidió al Ministerio de Industria y Comercio que ultime con carácter urgente el proyecto de Decreto, siga trabajando con las empresas y asociaciones y recabe las opiniones de la población, el sector empresarial y los expertos, entre otros actores, con una actitud abierta y receptiva. El objetivo es presentar cuanto antes el texto para su promulgación, a más tardar a comienzos de octubre.
