Los resultados del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre de 2026, con una tasa del 7,83%, transmiten señales positivas del ritmo de recuperación y avance de la economía vietnamita en medio de las inestabilidades que atraviesa el mundo. Aun sin alcanzar el nivel esperado, el registrado creará una base importante para materializar la establecida meta de crecimiento de dos dígitos para todo el año.

A partir del desempeño del primer trimestre, se da constancia de las oportunidades, los desafíos y las condiciones necesarias para que la economía de Vietnam se acelere en los trimestres siguientes.

Logros notables

En los primeros tres meses del año, se registraron fluctuaciones en los precios de la energía a causa de prolongados y tensos conflictos geopolíticos. En este contexto, mantener una tasa de crecimiento cercana al 8% demuestra la resiliencia y adaptabilidad de la economía vietnamita.

Los motores de crecimiento en este lapso de tiempo siguen proviniendo del sector exportador, el consumo interno, la inversión pública y la inversión extranjera directa (IED). Cabe destacar que la IED materializada alcanzó su nivel más alto en los últimos cinco años, lo que pone en relieve el atractivo entorno de inversión de Vietnam, especialmente en las industrias de procesamiento y manufactura.

El aumento de la demanda de los consumidores ha contribuido al crecimiento del comercio, mientras que en el sector de turismo, Vietnam recibió 6,76 millones de visitantes internacionales, un repunte interanual del 12,4% y la cifra más alta jamás registrada para un primer trimestre.

En general, los resultados económicos de los primeros tres meses del año muestran que Vietnam ha tenido un comienzo relativamente sólido. Esta es una base importante, pero no suficiente para garantizar un crecimiento de dos dígitos. Si el primer trimestre alcanzó la tasa de más de 7,8%, los trimestres restantes deberán crecer más, incluso con tasas superiores al 10%, para alcanzar el objetivo anual.

Esto requiere no solo mantener, sino también potenciar los motores de crecimiento existentes, al tiempo que se exploran nuevas oportunidades, como señaló el nuevo primer ministro Le Minh Hung (mandato 2026-2031) en su discurso de investidura del 7 de abril.

“El objetivo de alcanzar un crecimiento promedio anual del PIB superior al 10% durante el período 2026-2031 es un imperativo para el desarrollo y la consecución de las metas estratégicas del país. El Gobierno identifica el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital nacional como un avance prioritario, que servirá como principal motor para acelerar el desarrollo de las fuerzas productivas modernas, mejorar la productividad, la competitividad, la autonomía estratégica, y generar nuevos motores de crecimiento”.

Hacia la materialización del objetivo trazado

Para alcanzar el objetivo trazado, Vietnam se centra en políticas estratégicas como el perfeccionamiento institucional, el desarrollo de infraestructura estratégica, la innovación, la transformación digital, la transición ecológica y la mejora de la calidad de los recursos humanos. Estas políticas buscan reestructurar la economía, transformando el modelo de crecimiento hacia uno basado en la productividad y la ciencia y tecnología, en lugar de depender excluxivamente del capital y la mano de obra barata. Mientras tanto, la promoción de industrias estratégicas, la economía digital y la economía verde abrirá nuevas oportunidades de crecimiento.

La doctora Vu Thanh Huong, profesora asociada y subjefa de la Facultad de Economía y Negocios Internacionales de la Universidad de Economía, adscrita a la Universidad Nacional de Vietnam en Hanói, explicó: “Debemos seguir fortaleciendo nuestra autosuficiencia productiva y desarrollar industrias de apoyo, lo cual resulta de suma importancia. Asimismo, es esencial tomar la iniciativa en la aplicación de tecnologías, ya que constituyen la base de la innovación. Al integrar tecnología e innovación a nuestros productos, se incrementa el valor añadido de los bienes que ofrecemos al mercado mundial, así como las ganancias y los ingresos de los trabajadores del sector exportador”.

A su vez, el sector empresarial, en particular las empresas privadas, debe disponer de condiciones más favorables para su desarrollo. Según el viceministro de Finanzas Cao Anh Tuan, en un contexto de competencia global cada vez más intensa, la capacidad endógena de las empresas constituye el factor determinante del dinamismo económico.

“El objetivo de un crecimiento de dos dígitos no se limita únicamente a la velocidad, sino que implica transformar el modelo de desarrollo y potenciar la competitividad nacional. No se trata de una tarea meramente económica, sino de una misión estratégica para sacar al país de la trampa de los ingresos medios y alcanzar la aspiración de convertirse en una nación desarrollada de altos ingresos para 2045. En este proceso, las empresas deben desempeñar un papel pionero, liderando la innovación y consolidando la posición de Vietnam en la economía global”, dijo Tuan.

Otro motor importante de crecimiento es el consumo interno. Con una gran población y una creciente clase media, el mercado interno posee un enorme potencial. La implementación de políticas adecuadas para estimular la demanda, junto con la garantía de ingresos y empleos estables para los trabajadores, contribuirá a mantener el dinamismo del consumo. Este factor también ayuda a reducir la dependencia de los mercados externos en un contexto de riesgos del comercio global.

Basándose en los resultados positivos del primer trimestre de 2026 y aplicando medidas adecuadas, se estima que es factible alcanzar un crecimiento del PIB de dos dígitos, lo que constituye un importante punto de partida para la siguiente fase de desarrollo de la economía vietnamita.