Esta embarcación, que zarpó dos días antes de la ciudad costera de Tajoura, en el noroeste de Libia, se hundió y volcó en medio de condiciones meteorológicas adversas.
Según la OIM, organismo de migración afiliado a la ONU, buques mercantes y de salvamento rescataron a 32 personas inmediatamente después del accidente, y la guardia costera italiana las trasladó a la isla de Lampedusa, en el sur de Italia.
Esta tragedia, ocurrida el día 5, tuvo lugar apenas una semana después de que la guardia costera italiana interceptara una pequeña embarcación con migrantes a bordo a unos 150 kilómetros de la costa de Lampedusa, rescatando a 58 personas y recuperando 19 cadáveres.
La OIM declaró que el inicio de 2026 se ha convertido en el período más trágico para los migrantes en el mar desde 2014, señalando que al menos 990 personas han perdido la vida hasta la fecha. En concreto, 765 fallecieron solo en el Mediterráneo central, lo que supone un aumento de casi el 150% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La directora general de la OIM, Amy Pope, señaló que a principios de abril se confirmó una tendencia al alza en el número de migrantes procedentes de Bangladés, Pakistán, Afganistán y Sudán que intentan entrar en el continente europeo por vía marítima.
