Ambos mandatarios instaron a cesar de inmediato las hostilidades y a retomar el camino de la negociación política y diplomática.
Según comunicados emitidos tanto por el Kremlin como por la Presidencia turca, ambos líderes coincidieron en la urgencia de poner fin al conflicto armado, dada la magnitud de las pérdidas humanas y la amenaza que representa para la estabilidad regional. Erdogan reiteró la disposición de Turquía de mediar en la reanudación de las conversaciones nucleares y en la búsqueda de una solución pacífica al conflicto.
El Kremlin añadió que ambos dirigentes manifestaron su inquietud por las acciones militares israelíes, al considerar que violan la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional.
