Las autoridades venezolanas informaron que, hasta la noche del 26 de junio (hora local), la cifra de víctimas mortales había ascendido a 920 personas, mientras que 3.360 habían resultado heridas.
El estado costero de La Guaira, la zona más afectada por los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5, quedó bajo control militar para facilitar las labores de búsqueda y rescate, así como la distribución de alimentos y agua potable.
Según las autoridades venezolanas, cientos de personas quedaron sepultadas bajo los escombros después de que numerosos edificios se derrumbaran por completo.
Las operaciones de rescate continúan enfrentando grandes dificultades debido a la falta de personal especializado y equipos pesados. Además, el principal aeropuerto internacional de Caracas, ubicado en La Guaira, permanece cerrado por los graves daños sufridos, lo que dificulta la llegada de ayuda humanitaria.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, confirmó que el número de fallecidos casi se ha duplicado con respecto a los balances difundidos anteriormente. Por su parte, la presidenta interina, Delcy Rodríguez, aseguró que el Gobierno hará “todo lo posible en una carrera contrarreloj para salvar el mayor número de vidas”.
Delcy Rodríguez informó asimismo de que los equipos internacionales de búsqueda y rescate ya han comenzado a llegar a Venezuela y han iniciado sus operaciones en las zonas más afectadas, especialmente en el estado de La Guaira.
Las labores de búsqueda y rescate continúan desarrollándose con carácter urgente en condiciones extremadamente difíciles, debido a la grave devastación que sufren numerosas zonas y a la saturación del sistema sanitario local tras el doble desastre. El coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Tom Fletcher, confirmó que las operaciones de rescate prosiguen de forma intensa en las áreas más afectadas.
La comunidad internacional ha reforzado el apoyo a Venezuela. Equipos de rescate de El Salvador, México, Suiza, España, Chile, Alemania y otros países ya han llegado al lugar o se encuentran en camino.
Estados Unidos ha desplegado una operación de asistencia a gran escala con buques militares, aviones de transporte y helicópteros, y ha comprometido una ayuda de 150 millones de dólares.
Los dos terremotos registrados el 24 de junio fueron los de mayor intensidad ocurridos en Venezuela desde 1900. Sus efectos también se sintieron en Colombia y en varias zonas del norte de Brasil.
