Desde la perspectiva china, Vietnam ocupa también un lugar destacado en su diplomacia de vecindad.

El dirigente vietnamita plantea consolidar la base política de las relaciones mediante contactos de alto nivel sostenidos, un mayor intercambio estratégico y el aprovechamiento eficaz de los mecanismos existentes. Defiende, además, una cooperación más articulada entre los canales del Partido, el Gobierno, los órganos legislativos y las organizaciones sociopolíticas, así como entre ministerios y administraciones territoriales.

De cara al futuro, propone un giro cualitativo en la cooperación, pasando de la expansión cuantitativa a un enfoque centrado en la calidad. Esto implica fortalecer la conexión entre estrategias de desarrollo, corredores económicos, cadenas de suministro e infraestructuras clave. En este contexto, Vietnam apuesta por acelerar los proyectos de conectividad ferroviaria y viaria, modernizar la infraestructura comercial fronteriza, incluida la logística y los pasos fronterizos inteligentes, y promover un comercio más equilibrado y sostenible.

El artículo también señala la necesidad de orientar la inversión de China hacia sectores prioritarios para Vietnam y de convertir la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital en motores centrales de las relaciones bilaterales.

To Lam enfatiza que el desarrollo estable y de alta calidad de China constituye un factor relevante para la paz y el crecimiento en la región, además de una oportunidad para los países vecinos. Expresa, finalmente, su confianza en que esta visita abrirá nuevas perspectivas de desarrollo y elevará la conexión estratégica entre ambas partes a corto plazo.