La conferencia se desarrolló en formato presencial y virtual desde la sala Dien Hong de la Casa de la Asamblea Nacional, en Hanói, con conexión a cerca de 35.000 puntos de enlace en todo el país.

El secretario general del Partido y presidente de Vietnam, To Lam; el primer ministro, Le Minh Hung, y el titular de la Asamblea Nacional, Tran Thanh Man, asistieron al encuentro en la sede central.

Durante la jornada, representantes del Gobierno expusieron los principales contenidos de la Resolución número 10, mientras dirigentes locales e inversores extranjeros presentaron sus experiencias y propuestas.

Al intervenir en la conferencia, To Lam afirmó que la resolución supone un cambio en la visión del desarrollo económico al promover una estrategia activa para seleccionar y aprovechar los recursos internacionales, con el fin de reforzar la competitividad nacional.

El dirigente destacó que la nueva orientación fija metas más ambiciosas: la economía con inversión extranjera debe contribuir al fortalecimiento de la autonomía estratégica, la capacidad productiva, el dominio tecnológico y la competitividad de Vietnam.

El país aspira a situarse para 2030 entre las economías líderes del Sudeste Asiático en cuanto a clima de inversión y de negocios, competitividad, innovación, calidad de los servicios públicos y capacidad para atraer proyectos de inversión extranjera de alto valor, añadió.

En este sentido, To Lam señaló: “Debemos acercarnos de forma proactiva a los flujos internacionales de capital, seleccionarlos, orientarlos y aprovecharlos eficazmente para reforzar las capacidades internas. La eficacia de la atracción de inversiones debe evaluarse por la productividad y la calidad del capital, el nivel tecnológico incorporado, la creación de empleos cualificados, la formación de ingenieros y gestores vietnamitas, la integración de las empresas nacionales en las cadenas de suministro, la generación de valor añadido y el impulso de la innovación en Vietnam. No debemos atraer inversiones únicamente en función de los límites administrativos, sino estructurarlas sobre la base de clústeres industriales, cadenas de valor, ecosistemas de innovación y una planificación con visión regional. Vietnam no competirá mediante la reducción de estándares ni el sacrificio del medio ambiente, los recursos naturales, el bienestar social o la seguridad económica en aras de un crecimiento inmediato. La competencia debe sustentarse en instituciones sólidas, infraestructuras modernas, recursos humanos cualificados, costes de cumplimiento razonables, servicios públicos eficientes y un entorno empresarial estable y previsible”.

El líder vietnamita subrayó que el objetivo de la atracción de inversión extranjera en la etapa actual consiste en convertir esos recursos en una fuerza propia de la economía nacional.

Para ello, pidió a los ministerios, sectores y autoridades locales concentrarse en aplicar eficazmente ocho grupos de tareas prioritarias, empezando por una renovación profunda del pensamiento y la percepción sobre el papel de la inversión extranjera.

To Lam instó a impulsar el desarrollo del ecosistema industrial nacional, fortalecer la vinculación efectiva entre las empresas de inversión extranjera directa y las compañías vietnamitas, prestar especial atención a la formación de recursos humanos de alta calidad y aumentar la inversión en infraestructuras estratégicas y en las bases de la nueva economía.