El anuncio coincide con las expectativas generadas por una posible llamada entre los líderes de ambos países esta semana, lo que podría abrir la puerta a una distensión y al impulso de un acuerdo entre las dos mayores economías del mundo.
Actualmente, China enfrenta aranceles del 145 % impuestos por Estados Unidos, mientras que Beijing respondió con un gravamen del 125 % sobre productos norteamericanos. Ambos gobiernos han acordado prorrogar hasta el 9 de julio la imposición de nuevas tarifas, con el objetivo de facilitar el diálogo.
