En respuesta, la administración del presidente Donald Trump levantó la suspensión de la ayuda militar.

Mientras Trump ejercía una fuerte presión sobre Ucrania y sorprendía a sus aliados al acercarse a Moscú, los funcionarios ucranianos estaban ansiosos por reunirse en Arabia Saudita y propusieron un alto el fuego parcial en el aire y en el mar.

La delegación estadounidense presionó para obtener más información, diciendo que Ucrania había acordado un alto el fuego integral de un mes.

En declaraciones a la prensa ese mismo día, el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Mike Waltz, dijo: “El presidente Donald Trump ha dejado claro que todos los combates deben cesar y la parte ucraniana ha aceptado la propuesta de alto el fuego. Estaban listos para la paz. Llevaremos esta propuesta a Rusia y esperaremos su respuesta”.