(VOVWORLD) - El Departamento de Guerra de Estados Unidos confirmó que un grupo de ataque de portaaviones de la Armada estadounidense entró en Oriente Medio el 26 de enero, en un contexto de crecientes tensiones regionales.
El despliegue se produjo tras su presencia previa en la región Asia-Pacífico y coincidió con el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos e Irán, a raíz de las protestas de gran magnitud registradas en territorio iraní y la contundente respuesta de las autoridades de ese país.
Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido reiteradamente de una posible intervención en caso de agravamiento de la situación, las manifestaciones en la nación persa han mostrado en fechas recientes una moderada disminución.
Además de portaaviones y buques de guerra, Estados Unidos ha desplegado escuadrones adicionales de cazas y sistemas de defensa aérea en la región. Durante el pasado fin de semana, las tropas norteamericanas anunciaron la realización de ejercicios militares destinados a demostrar su capacidad para desplegar y sostener el poder aéreo de combate.
Por su parte, un alto funcionario iraní advirtió que cualquier ataque sería considerado una guerra total. Al mismo tiempo, los Emiratos Árabes Unidos declararon oficialmente que no permitirán el uso de su territorio, su espacio aéreo ni sus aguas para acciones militares contra Teherán.
La base aérea de Al Dhafra, situada en los Emiratos Árabes Unidos, continúa siendo una instalación clave para las operaciones aéreas y las misiones de reconocimiento de Estados Unidos en Oriente Medio.