Esta condecoración constituye uno de los máximos reconocimientos del Gobierno venezolano a quienes han demostrado espíritu de sacrificio, generosidad y heroísmo en las labores de asistencia y ayuda humanitaria desarrolladas en el país pese a las enormes dificultades.
El 6 de julio marcó la sexta jornada de trabajo sobre el terreno del contingente vietnamita, más de diez días después del terremoto. Hasta ese momento, el equipo había recuperado los cuerpos de 57 víctimas entre los escombros y colaborado con la población local en la recuperación y el traslado de numerosos bienes.
Al mismo tiempo, los rescatistas visitaron y prestaron apoyo a unas 500 familias que perdieron sus viviendas y atraviesan una situación especialmente difícil. La ayuda distribuida incluyó más de 360 kilogramos de carne en conserva, 100 cajas de leche y cerca de 50 cajas de fideos instantáneos, además de mantas, ropa y abundante material de protección sanitaria.
Aunque el valor material de la ayuda era limitado, la presencia y el respaldo oportuno del contingente vietnamita ofrecieron un importante apoyo moral al pueblo venezolano en uno de los momentos más críticos de la tragedia.
