Vietnam cuenta con un litoral de más de 3.260 kilómetros y se sitúa en una de las rutas marítimas más importantes del mundo. En un contexto en el que los mares y océanos se han convertido en un nuevo motor del desarrollo y en un espacio de competencia estratégica, la Resolución del Tercer Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam del XIV mandato, que establece la construcción y el desarrollo de Vietnam como una nación marítima fuerte, refleja una nueva visión estratégica. Con este cambio de enfoque, el mar deja de ser considerado únicamente una fuente de recursos y pasa a ser visto como un espacio estratégico nacional.

Una nueva mentalidad para abrir nuevos espacios de desarrollo

El aspecto más destacado de dicha Resolución radica en el cambio de paradigma: pasar de la mera promoción de la economía marítima a la construcción de una verdadera nación marítima. Si bien la Resolución 36-NQ/TW de 2018 se centraba en el desarrollo sostenible de los sectores económicos vinculados al mar, la nueva disposición del Comité Central amplía el enfoque hacia un nivel estratégico nacional. De este modo, el espacio marítimo se concibe como una unidad integral donde todas las políticas deben contribuir al desarrollo nacional, la salvaguardia de la soberanía y la elevación del prestigio del país. Tal como señaló el secretario general del Partido y presidente de la República, To Lam: “La nueva Resolución no solo aclara cómo desarrollar los sectores de la economía marítima, sino que logra responder a una cuestión de mayor calado: cómo Vietnam explota, gestiona y potencia sus espacios marítimos al servicio de las metas de desarrollo nacional en las próximas décadas. Todos los planes estratégicos y programas de desarrollo marino deben orientarse a defender la soberanía, los derechos soberanos y la jurisdicción del país, además de preservar un entorno de paz y estabilidad, reforzar la capacidad defensiva y proteger los intereses nacionales en el mar. Asimismo, cada obra o proyecto de la economía marítima debe contribuir a consolidar el poderío para la defensa de la Patria”.

Otro contenido sobresaliente de la Resolución es la necesidad de optimizar la capacidad de gestión de los espacios marítimos del país. El profesor asociado y doctor Vo Si Tuan, vicepresidente de la Asociación de Acuicultura Marina de Vietnam y exdirector del Instituto de Oceanografía, estimó: “La Resolución aborda numerosas cuestiones; entre ellas, una de las más relevantes es la relacionada con la gestión integrada y la interconexión de los espacios marítimos. No podemos aplicar una mentalidad parcelaria, de cultivar únicamente el terreno propio. Debemos concebir las zonas marítimas y oceánicas como espacios comunes en los que los distintos sectores coordinen sus esfuerzos para maximizar los beneficios, tanto individuales como colectivos. En este sentido, cada zona marítima puede aprovecharse para fines diversos, en función de sus particularidades socioeconómicas y ecológicas”.

Esta es una tendencia aprovechada con éxito por naciones ribereñas como los Países Bajos, Noruega, Singapur y Corea del Sur. Su éxito no radica en poseer mayores recursos naturales, sino en aplicar una gobernanza moderna, incorporar adelantos científico-tecnológicos y fomentar sectores marítimos de alto valor añadido.

Para Vietnam, este enfoque abre nuevos horizontes de desarrollo. Los complejos portuarios internacionales, las zonas de libre comercio, la energía eólica marina, la economía digital, la logística y la acuicultura de alta tecnología no solo generan nuevos motores de crecimiento, sino que fortalecen la competitividad de la economía marítima nacional a largo plazo.

Reforzar la fortaleza nacional

Otro punto destacable de la Resolución es que el desarrollo nacional y la defensa no deben considerarse excluyentes, sino complementarios. Todo proyecto económico marítimo debe contribuir al fortalecimiento de la capacidad defensiva del país. A su vez, un entorno marítimo pacífico, estable y seguro es condición indispensable para atraer inversiones, promover el comercio y lograr un desarrollo sostenible. Esto pone de manifiesto la postura coherente de Vietnam: construir una nación marítima fuerte no mediante la competencia ni la confrontación, sino a través de la capacidad de gobernanza, la fortaleza científica y tecnológica, el desarrollo económico verde y la cooperación internacional.

Este mensaje cobra aún mayor relevancia ante desafíos transfronterizos como el cambio climático, la contaminación marina, el agotamiento de los recursos pesqueros y la seguridad marítima, problemas que ningún país puede afrontar por sí solo.

Al respecto, el profesor asociado y doctor Vo Si Tuan destacó: “La cooperación internacional es imprescindible porque los asuntos marinos no tienen fronteras. Debemos afrontar los problemas de forma conjunta con otros países, impulsando iniciativas para aportar opiniones, participar en actividades internacionales y compartir recursos e información. Hoy nos enfrentamos a desafíos que trascienden lo económico y abarcan el cambio climático. Sin cooperación, resultará imposible explotar los recursos del Mar del Este de manera sostenible y eficiente”.

En este sentido, la Resolución sobre la Construcción y el Desarrollo de Vietnam como un País Marítimo Fuerte abre nuevos espacios de crecimiento y reafirma la visión estratégica de la nación: vincular el desarrollo de una economía marítima moderna con la protección de la soberanía, la gestión sostenible y el impulso de la cooperación internacional por la paz y la prosperidad compartidas.