El encuentro abordó la asistencia a las víctimas, el papel de las organizaciones no gubernamentales internacionales y las medidas para reparar las secuelas del uso del agente naranja y la dioxina.

El embajador Bui The Giang, vicepresidente de la Asociación de Amistad Vietnam-Estados Unidos, instó a traducir la buena voluntad en acciones concretas. Asimismo, pidió a las empresas químicas estadounidenses implicadas en la producción de las sustancias tóxicas utilizadas durante la guerra que asuman su responsabilidad social y contribuyan a asistir a las víctimas y descontaminar las zonas afectadas.

Además de mantener los programas de asistencia nacionales, Vietnam intensifica la cooperación internacional para movilizar recursos destinados a las víctimas del agente naranja y la dioxina.

El teniente general Nguyen Huu Chinh, presidente de la Asociación de Víctimas del Agente Naranja y la Dioxina de Vietnam (VAVA), informó de los avances en este ámbito: “Desde 2024, la VAVA ha recibido y mantenido reuniones de trabajo con 150 delegaciones internacionales, lo que ha contribuido a reforzar la eficacia de la diplomacia popular. Entre los resultados más destacados figura la firma de un acuerdo de principios con el Fondo Aquitara, de Bélgica”.

Vietnam cuenta con aproximadamente tres millones de víctimas del agente naranja y la dioxina. Según datos estadísticos todavía incompletos, hasta 2024 más de 35.000 personas afectadas pertenecían a la tercera generación y más de 6.000, a la cuarta.