(VOVWORLD) - En los días previos al Año Nuevo Lunar del Caballo en las provincias centrales de Quang Tri y Quang Ngai, la vida de los pescadores se vuelve más dinámica con cada salida al mar. Las bodegas repletas de pescado auguran un Tet pleno y próspero para muchas familias.
El barco pesquero atraca en el puerto de Tinh Hoa. (Foto: Thanh Thanh/VOV) |
Al amanecer, entre la neblina, el puerto pesquero de Tinh Hoa, en la comuna de Dong Son, provincia de Quang Ngai, ya late con un ritmo intenso. El rugir de los motores, junto a los pasos apresurados de pescadores y comerciantes, impera en el ambiente y anuncia la agitada actividad propia de los días previos al Tet.
Entre las embarcaciones recién llegadas del mar, el barco pesquero QNg-90539.TS, de 800 caballos de fuerza, propiedad del Nguyen Trung Thanh, atraca rápidamente para descargar su captura. Tras más de 20 días faenando en los caladeros de Hoang Sa (archipiélago mundialmente conocido como Paracel), su embarcación regresa con más de seis toneladas de recursos marinos de diversas especies.
“Lo más importante es que todos nuestros tripulantes regresen sanos y salvos. Para el próximo viaje, esperamos mejores resultados, para que todos podamos ganar un poco más y asegurar la vida diaria”, comentó el armador.
En tierra, la actividad comercial se desarrolla con celeridad. El pescado recién desembarcado es pesado, clasificado y cargado de inmediato en camiones. Las cajas de peces frescos se alinean sin pausa y salen del puerto rumbo a los principales mercados mayoristas. El ambiente es animado pero ordenado, tan apresurado como el tiempo que corre hacia el Tet.
En el puerto de Tinh Hoa, hay también numerosas embarcaciones que se abastecen de hielo, combustible y víveres para la última salida al mar del año. Para los pescadores de Quang Ngai, estas jornadas tienen un significado especial: ganarse la vida y, al mismo tiempo, regresar a tiempo para reunirse con la familia durante el Tet.
Ngo Van Cuong, de 52 años, residente en Duc Pho, propietario del barco QNg-98370.TS, revisa minuciosamente cada detalle antes de zarpar. Su viaje, de 15 o 16 días, se dirigirá a los caladeros de Truong Sa (Spratly). Para garantizar seguridad y eficacia, presta especial atención al sistema de monitoreo de la embarcación.
“El barco está completamente equipado con dispositivos de seguimiento. Siempre contamos con dos sistemas de monitoreo para asegurar su funcionamiento continuo. Debe mantenerse operativa las 24 horas, porque si la señal se interrumpe durante una o dos horas, la situación se vuelve muy complicada”, explicó.
Mientras tanto, en el puerto pesquero de Cua Viet, en la provincia de Quang Tri, el ambiente también se torna especialmente animado. Los barcos parten uno tras otro con gran premura. Para garantizar una explotación sostenible y duradera, los pescadores refuerzan su compromiso de cumplir estrictamente las normativas del Estado, en particular las relacionadas con la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).
Pham Van Bay, propietario del barco QT-95069.TS, señaló: “En la última salida del año, todos esperamos obtener buenos resultados. En cuanto a la prevención de la pesca INDNR, los pescadores cumplimos estrictamente las normas para que Vietnam pueda levantar cuanto antes la tarjeta amarilla de la Comisión Europea”.
Por su parte, el pescador Le Ba Hoa, tripulante del barco NA-90283.TS, afirmó: “Nuestra embarcación siempre faena conforme a la normativa del Estado y no invade aguas extranjeras. En esta última temporada del año, esperamos alcanzar el rendimiento establecido por la flota”.
Un armador revisa sus embarcaciones antes de faenar en el mar. (Foto: Thanh Thanh Thang/VOV) |
Para facilitar la producción pesquera, las autoridades locales están definiendo orientaciones a largo plazo con el fin de aprovechar al máximo el potencial de la economía marítima y crear medios de vida sostenibles para la población.
El presidente del Comité Popular de la comuna Cua Viet, Le Van Thong, indicó: “Nos centramos en elaborar programas de acción y proyectos concretos para desarrollar de manera integral la economía marina, con énfasis en la pesca, la acuicultura y el procesamiento, la creación de marcas de productos pesqueros locales, vinculadas al comercio y al turismo marítimo”.
En medio de las vastas aguas, los pescadores continúan aferrándose al mar. Salir a faenar no es solo una forma de subsistencia, sino también una misión para afirmar la soberanía nacional en el mar. Cada bodega llena de pescado no solo lleva el sabor salado del océano, sino también la dulzura de la reunión familiar que se aproxima con el Tet.