La primera impresión al llegar a Love Hill es la de un paisaje verde cuidadosamente preservado. El recinto se articula en distintos niveles paisajísticos que combinan jardines florales, extensas praderas y numerosos escenarios concebidos para la fotografía.

La escalera al infinito, el molino de viento, el arco con forma de corazón y las pequeñas casas de inspiración europea figuran entre los lugares preferidos por los viajeros para inmortalizar su viaje por el noroeste de Vietnam. Además, el complejo renueva cada temporada las especies florales y reorganiza los espacios decorativos, de modo que incluso quienes regresan encuentran siempre una experiencia diferente.

Cam Thi Tuoi, vecina de la comuna de Than Uyen, que acudió a Love Hill para fotografiarse, comentó: “Las vistas son realmente magníficas. El paisaje conserva toda su belleza natural, el aire es puro y las flores y plantas ornamentales permanecen siempre verdes y hermosas”.

Además de ser un excelente escenario para la fotografía, Love Hill ha orientado su desarrollo hacia el turismo de descanso. El complejo cuenta con bungalós, restaurante, cafetería y zonas con servicio de restauración al aire libre, lo que permite a los visitantes alojarse, descansar o disfrutar de diversas actividades y experiencias sin salir del recinto. Desde este enclave pueden contemplarse el amanecer sobre los campos de Muong Than o la puesta de sol, cuando la luz del atardecer baña las montañas del horizonte.

Le Thu Thuy, visitante procedente de Hanói, afirmó: “Love Hill me ha causado una magnífica impresión. El entorno es muy romántico y dispone de todos los servicios necesarios: espacios de ocio, lugares para fotografiarse, alojamiento y restauración. Mi familia permaneció aquí dos días y tuvimos la oportunidad de degustar numerosas especialidades locales. Nos sorprendió encontrar, en una comuna de montaña, un complejo turístico con servicios de tan buena calidad y, además, a precios muy razonables”.

Con el propósito de mantener el atractivo del destino, el complejo incorpora regularmente nuevas variedades florales, acondiciona el paisaje e invierte en nuevas instalaciones destinadas a los huéspedes. Su estrategia consiste en aprovechar el entorno natural e integrarlo con los servicios de alojamiento, evitando una urbanización excesiva para preservar el carácter abierto que distingue a la zona. Esta apuesta ha permitido a Love Hill ganarse el reconocimiento tanto de los turistas nacionales como de los internacionales.

Trinh Thi Ngan, propietaria del destino turístico Love Hill, explicó: “La afluencia de visitantes se mantiene constante durante toda la semana, aunque alcanza su punto máximo los fines de semana y los días festivos, cuando recibimos turistas procedentes de numerosos lugares. Además de visitantes de la provincia y de otras localidades del país, Love Hill acoge también a numerosos grupos internacionales que eligen este destino para alojarse y valoran muy positivamente su experiencia. Al mismo tiempo, promovemos la cultura y la identidad de las minorías étnicas locales para darlas a conocer a nuestros visitantes extranjeros”.

De un conjunto de colinas y campos, Love Hill se ha transformado en uno de los nuevos productos turísticos de Than Uyen. Además de responder a la creciente demanda de espacios para el paseo y la fotografía, ofrece una nueva opción de alojamiento para quienes visitan Lai Chau. Su reconocimiento oficial como destino turístico constituye una base sólida para seguir perfeccionando sus servicios y contribuir a consolidar a Than Uyen como una parada imprescindible en las rutas por el noroeste de Vietnam.

Sin recurrir al bullicio ni a grandes proyectos urbanísticos, Love Hill ha optado por conquistar a sus visitantes mediante un paisaje cuidadosamente preservado, unos servicios sin excesos, pero suficientes, y la serenidad que brinda el contacto directo con la naturaleza. Quizá sea precisamente esa armonía la que ha convertido este lugar en una visita ineludible para muchos viajeros que recorren la comuna de Than Uyen, en la provincia de Lai Chau.