En su primera semana, el mensaje del nuevo gobierno fue claro: hay que actuar sin espera ni vacilación para abordar los problemas en la práctica, especialmente para impulsar soluciones que garanticen el cumplimiento de los objetivos de crecimiento económico.

La determinación del renovado Gabinete de Vietnam se muestra mediante acciones rápidas y directas. Las primeras reuniones gubernamentales, presididas por el primer ministro Le Minh Hung, se centraron en eliminar los obstáculos, desde la aceleración del desembolso de la inversión pública y la estabilización de la macroeconomía hasta el impulso de nuevos motores de crecimiento.

Restablecimiento de la disciplina en la gobernanza

Además de adoptar el Programa de Acción del Gobierno para la implementación de la Conclusión n.° 18 del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam sobre el plan de desarrollo socioeconómico para el período 2026-2030, el Gobierno está decidido a restablecer la disciplina en la gobernanza. En el contexto en que la economía nacional se enfrenta a numerosos desafíos, un aparato administrativo eficiente y que funcione sin problemas se ha vuelto más urgente que nunca.

En la primera reunión del Gobierno, el premier Le Minh Hung enfatizó en el principio de dejar claras las personas encargadas, tareas, responsabilidades, así como plazos y resultados. También hizo un llamado a la unidad de pensamiento, comprensión y acción para lograr tasas de crecimiento económico de dos dígitos.

“El objetivo de un crecimiento económico elevado, sostenible y sustancial debe perseguirse con perseverancia, y el Gobierno lo ha identificado como una tarea política central y primordial. Los ministros, jefes de organismos, presidentes de los Comités Populares provinciales y secretarios de los comités del Partido provinciales y municipales deben liderar de modo decisivo, con el principio de ‘tomar las decisiones correctas, implementar con rapidez, realizar las tareas con rigor, evaluar los resultados y asumir la responsabilidad directa de los mismos’”, resaltó.

De esta manera, el Gobierno ha emitido un programa de acción para implementar la Resolución del XIV Congreso del Partido, con 12 grupos de trabajo principales, seis tareas claves y tres avances estratégicos. Este programa se centra en soluciones para promover el crecimiento, mantener la estabilidad macroeconómica, movilizar y utilizar eficazmente los recursos para el desarrollo, garantizando los principales equilibrios de la economía.

El primer ministro Le Minh Hung enfatizó: “El gobierno considera que esta es una solución particularmente importante para alcanzar la meta de crecimiento de dos dígitos, centrándose en lograr un aumento del 10 % en los ingresos presupuestarios, ahorrar más del 10 % y lograr una reducción adicional del 5 % en los gastos corrientes. En el plan de asignación del presupuesto estatal, específicamente en la sección de gastos corrientes, el Ministerio de Finanzas debe recortar el 10 % y continuar esforzándose por lograr una reducción adicional del 5 % para mediados de año, con el fin de reservar recursos para emergencias y asignar recursos adicionales para la inversión en desarrollo”.

Acciones con resultados claros

En los últimos días después de la renovación del aparato gubernamental, el Primer Ministro y los otros miembros del Gobierno han realizado visitas y sesiones de trabajo con ministerios, sectores y empresas, creando un mecanismo más transparente para monitorear y evaluar la efectividad de la implementación de las tareas.

El espíritu de acción del gobierno también se evidencia en la asignación de tareas específicas, con plazos definidos. Todo apunta a un objetivo común: generar cambios sustanciales y medibles. Minh Hung precisó: “En el segundo trimestre del presente año, hay que finalizar el marco legal para abordar el excedente de bienes públicos como viviendas y terrenos. En el tercer trimestre, se debe completar la investigación y revisión para garantizar la eficiencia, eficacia y uniformidad de la gestión estatal en cada sector. En 2026, hay que completar la revisión, ajuste, aprobación e implementación de los planes dentro del sistema nacional de planificación, asegurando la sincronización y coherencia con los requisitos de crecimiento de dos dígitos. También tenemos que completar la revisión y aprobación de los ajustes a la planificación del uso del suelo en el segundo trimestre, enmendar la Ley de Tierras y sus documentos rectores...”

Ante los ambiciosos objetivos de crecimiento fijados para el próximo periodo, el nuevo gobierno no solo se centrará en soluciones a corto plazo, como estimular la demanda e impulsar la inversión pública, sino que también priorizará reformas fundamentales como el perfeccionamiento de las instituciones, la mejora del entorno empresarial, el desarrollo de infraestructuras estratégicas y la promoción de la innovación. Estas decisiones políticas requieren perseverancia y una implementación decisiva, ya que sus efectos, si bien pueden no ser inmediatos, tendrán una gran importancia a largo plazo para la competitividad de la economía.