El XIV Congreso Nacional del PCV definió con claridad los objetivos de desarrollo para 2030 y la visión hacia 2045, subrayando la necesidad de renovar el pensamiento en materia de desarrollo, movilizar recursos y maximizar la fuerza de la unidad nacional.
Construir un sistema legislativo moderno, viable y orientado al desarrollo
Según el secretario general del PCV, To Lam, la Asamblea Nacional es el espacio donde se expresan la voluntad, las aspiraciones y la soberanía del pueblo, donde se deciden los asuntos fundamentales del país, y donde las directrices del Partido se concretan en leyes, políticas y una estructura organizativa sólida. Subrayó que cada diputado debe ser plenamente consciente de que no solo representa la confianza del electorado, sino que también asume la responsabilidad sobre el destino de la nación, la credibilidad del pueblo y el futuro de las próximas generaciones.
En este contexto, el líder del Partido propuso que la XVI Asamblea Nacional concentre sus esfuerzos en la implementación efectiva de cuatro tareas prioritarias, siendo la primera de ellas la labor legislativa.
To Lam puntualizó: “En primer lugar, debemos renovar con determinación la labor legislativa mediante la construcción de un sistema jurídico moderno, unificado, estable, viable y orientado al desarrollo. La Asamblea Nacional debe fortalecer su capacidad para institucionalizar y concretar las resoluciones del Partido en leyes y políticas, creando un marco jurídico sólido que garantice la implementación eficaz de las tareas de desarrollo socioeconómico. El sistema jurídico debe convertirse en un verdadero pilar institucional del desarrollo, así como en una herramienta para proteger los derechos humanos y ciudadanos y un motor de innovación que libere las fuerzas productivas y abra nuevos espacios de crecimiento para el país”.
En este sentido, afirmó, la Asamblea Nacional debe llevar a cabo una revisión integral del sistema jurídico, perfeccionar su estructura y garantizar la aplicación efectiva de las leyes. Estas deben ser comprensibles para los ciudadanos, viables para las empresas y aplicables de manera eficiente por las agencias gubernamentales.
“Es necesario un cambio fundamental en la concepción de la legislación hacia un enfoque orientado al desarrollo. Las leyes no solo deben gestionar lo existente, sino también abrir camino a lo nuevo, no solo regular las prácticas actuales, sino también moldear el futuro; no solo facilitar, sino también corregir cuando sea necesario. Debemos pasar de una mentalidad centrada en la mera elaboración de leyes a un enfoque orientado a poner la legislación al servicio del desarrollo nacional. La eficacia en su implementación, junto con la satisfacción de los ciudadanos y las empresas, debe constituir el principal indicador de la calidad legislativa”, subrayó.
Reforzar la Supervisión Suprema de la Asamblea Nacional con rigor y eficacia
To Lam también instó a la Asamblea Nacional a reforzar su función de Supervisión Suprema de manera sustantiva y rigurosa, exigiendo el más alto nivel de rendición de cuentas. Señaló que esta labor debe convertirse en una herramienta eficaz para elevar la eficiencia de la gobernanza nacional, contribuyendo a corregir deficiencias, optimizar el desempeño, eliminar obstáculos, anticipar riesgos e impulsar la acción.
“Propongo que la Asamblea Nacional en su nueva legislatura concentre su labor de supervisión en los asuntos estratégicos, las áreas clave, los cuellos de botella del desarrollo y las cuestiones urgentes que preocupan a los votantes y al pueblo; en particular, la implementación de las principales políticas del Partido, la aplicación de las leyes, la gestión de los recursos nacionales y los bienes públicos, la práctica del ahorro, la lucha contra el despilfarro y la rendición de cuentas de los organismos estatales, señaló.
El líder del Partido subrayó además que la XVI Asamblea Nacional debe fortalecer su determinación y visión en la toma de decisiones sobre los asuntos fundamentales del país, garantizando que estas sean acertadas, oportunas y orientadas al beneficio a largo plazo de la nación. Indicó además: “Las decisiones sobre cuestiones económicas y sociales, el presupuesto estatal, la inversión pública, los programas prioritarios y los proyectos nacionales son cruciales para los intereses estratégicos de la nación. Deben evaluarse de forma integral, científica y prudente, sin que las demoras se conviertan en obstáculos para el desarrollo. Cada decisión del Parlamento debe enmarcarse en la estrategia general del país, en un contexto internacional cambiante y en función de garantizar la independencia, la autosuficiencia, la seguridad y el desarrollo sostenible. La Asamblea Nacional decide para el presente, pero responde por el futuro, lo que exige perspicacia política, visión estratégica y solidez institucional”.
En definitiva, el secretario general del PCV expresó su confianza en que, ante esta nueva y trascendental oportunidad para la nación, la Asamblea Nacional de la XVI Legislatura cumplirá con éxito las responsabilidades encomendadas por el Partido, el Estado y el pueblo, contribuyendo a hacer realidad la aspiración de construir un Vietnam pacífico, independiente, democrático, próspero, civilizado y feliz, que avance firmemente hacia el socialismo.
