El acto, organizado por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), estuvo encabezado por Finlandia, que ejerce este año la presidencia rotatoria de la entidad.

En la ceremonia inaugural, el presidente finlandés, Alexander Stubb, reafirmó el compromiso inquebrantable de su país con los principios esenciales del Acta y expresó su voluntad de seguir construyendo una Europa asentada en valores comunes, el diálogo y la cooperación.

El secretario general de la OSCE, Feridun H. Sinirlioglu, reiteró por su parte que la seguridad genuina solo puede alcanzarse mediante la colaboración y el entendimiento mutuo. En ese contexto, instó a los Estados a abordar con franqueza los desafíos globales que se están desviando del rumbo y a respetar estrictamente los principios fundacionales del organismo.

En el marco de esta conmemoración, se anunció la creación del Fondo Helsinki+50, concebido para consolidar la capacidad operativa de la OSCE. Hasta el momento, 16 países miembros han comprometido contribuciones por un total cercano a los 16,5 millones de euros (unos 18,83 millones de dólares).

Firmado el 1 de agosto de 1975 por 35 Estados, entre ellos Estados Unidos, Canadá y la mayoría de países europeos, el Acta de Helsinki constituyó un hito diplomático en plena Guerra Fría. El documento contribuyó a aliviar las tensiones entre los bloques del Este y del Oeste, propició una mayor cooperación en materia de seguridad, desarrollo económico y derechos humanos, y sentó las bases de la OSCE actual.