El desastre se produjo el miércoles por la tarde tras el colapso de un glaciar, lo que provocó un alud de lodo, rocas y agua que arrasó la región fronteriza entre Nepal y China.

En Nepal, se estima que 910 personas, incluidos 517 turistas extranjeros, siguen sin ser localizadas. Los desaparecidos proceden de más de 30 países. Entre ellos figuran, de forma preliminar, 179 ciudadanos indios, 90 estadounidenses, 53 ucranianos, 51 malasios, 35 australianos, 33 británicos y 25 canadienses.

China ha informado de tres muertes y 558 personas desaparecidas, entre ellas 260 ciudadanos extranjeros. El primer ministro chino, Li Qiang, llegó el jueves al lugar para supervisar las operaciones de rescate y socorro.

Ese mismo día, el primer ministro nepalí, Balendra Shah, inspeccionó algunas de las zonas más afectadas y ordenó a los funcionarios locales que prestaran asistencia inmediata a las familias desplazadas y despejaran las carreteras bloqueadas.