Las nueve regiones de Bolivia han sido afectadas por las precipitaciones extremas, con una en estado de desastre y tres en emergencia.

La declaración permitirá al Gobierno adquirir suministros y desplegar recursos para enfrentar la crisis. Miles de soldados han sido movilizados para distribuir ayuda en las zonas más golpeadas.

Además, se espera que el Parlamento apruebe un préstamo de 75 millones de dólares del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para mitigar los daños, incluidas las inundaciones.