En reacción a esta decisión un portavoz del Ministerio de Comercio de China reiteró ayer la “firme oposición” de su país a las sanciones unilaterales “sin base en el derecho internacional, ni autorización del Consejo de Seguridad de la ONU”.

Reiteró que las medidas de la UE vulneran los entendimientos alcanzados entre sus líderes, perjudican gravemente la cooperación económica y comercial bilateral, y amenazan la estabilidad del suministro energético mundial.

El representante chino instó a la Unión Europea a “poner fin de inmediato” a la inclusión de empresas de su país en el régimen sancionador y advirtió que Beijing adoptará “todas las medidas necesarias” para proteger los derechos e intereses legítimos de sus compañías, así como la seguridad energética y el desarrollo económico nacionales.