Los expertos y ponentes calificaron esta iniciativa como “acertada, necesaria y vanguardista”, aunque subrayaron que el proceso debe contemplar de manera integral múltiples factores: la seguridad general, la protección de los recursos hídricos, la seguridad energética y alimentaria, y la salud pública, así como los impactos del cambio climático, la sobrecarga de infraestructuras y la contaminación.
Según Tran Ngoc Chinh, presidente de la Asociación de Planificación y Desarrollo Urbano de Vietnam, la replanificación de Hanói, con una proyección a un siglo, debe definir con claridad el papel, la posición y los objetivos de desarrollo de la capital, situando al ser humano en el centro de todas las reformas.
Asimismo, destacó la necesidad de desarrollar un sistema de transporte moderno y científicamente planificado, acorde con el papel de Hanói como núcleo del delta del río Rojo. También hizo hincapié en la importancia de abordar los efectos visibles del cambio climático mediante medidas como la mejora y canalización del sistema fluvial, así como el fortalecimiento de la conexión de los sistemas de drenaje, con el fin de prevenir inundaciones, reducir la contaminación y aliviar la presión sobre la infraestructura urbana.
