En un artículo publicado recientemente, la autora Siobhan Grogan retrata a Phu Quoc, la isla más grande de Vietnam, como un lugar de encanto, particularmente para quienes desean explorar destinos “de calidad y genuinos”.
Más allá de sus playas de arena blanca, Phu Quoc impresiona por su riqueza natural: más de la mitad de su superficie está cubierta por selva tropical y ha sido reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como Reserva de la Biosfera Mundial. Este aspecto resulta especialmente atractivo para los turistas británicos amantes de la naturaleza, al ofrecer experiencias más diversas frente a destinos ya masificados, señala la fuente.
Según este medio, Phu Quoc se perfila como un destino estratégico en el mapa turístico de Vietnam. La expansión del aeropuerto, el desarrollo de un puerto internacional de ferris y la aparición de complejos vacacionales de lujo reflejan las ambiciones de crecimiento de este territorio.
Aun así, la denominada "Isla de Perla" mantiene un equilibrio singular, donde los modernos resorts conviven con la vida cotidiana local: mercados tradicionales, plantaciones de pimienta y aldeas pesqueras.
