La nueva flota, compuesta por 121 vehículos de alto estándar, cubre las 12 líneas urbanas de la ciudad. Una de las principales innovaciones del sistema es la eliminación del pago en efectivo: los usuarios pueden abonar el billete mediante tarjeta electrónica o aplicación móvil, al igual que en el metro de Santiago. Esta medida busca reforzar la seguridad y mejorar la comodidad, tanto de los pasajeros como de los conductores.

Para garantizar la continuidad del servicio, Copiapó ha instalado 52 puntos de carga rápida de alta potencia, que permiten recargar los autobuses sin interrumpir las operaciones.

Este logro constituye un hito histórico no solo para Chile, sino también para toda la región, en un momento en que el 62 % del territorio nacional ya ha comenzado a incorporar tecnologías de transporte limpio.