Ambos dirigentes abordaron cuestiones estratégicas de la relación bilateral, como la seguridad y defensa, la cooperación económica y las inversiones, así como el intercambio entre pueblos. Destacaron varios aspectos clave, entre ellos la actualización de la Declaración Conjunta de Seguridad de 2008, la implementación del Acuerdo de Adquisición y Servicios Cruzados (ACSA) firmado en 2020, y la creación de un nuevo marco de cooperación en semiconductores, minerales estratégicos, inteligencia artificial y biomedicina, denominado Iniciativa de Cooperación en Seguridad y Economía.
Japón se comprometió, además, a destinar un paquete de inversión de 10 billones de yenes (unos 68.000 millones de dólares) en India durante los próximos diez años, a desarrollar un programa de intercambio de recursos humanos en un plazo de cinco años y a impulsar el proyecto del tren de alta velocidad en el país surasiático.
Con este motivo, ambos países emitieron una Declaración Conjunta en la que reafirmaron su compromiso de fortalecer una cooperación sostenible en beneficio de sus pueblos y de la prosperidad mundial.
