Según dicha entidad, la economía mundial se ha adaptado y sigue adaptando a un nuevo contexto remoldeado por nuevas políticas. Algunos aranceles, anteriormente elevados, se han reducido gracias a los acuerdos y ajustes posteriores. Sin embargo, el ámbito general aún sigue siendo volátil, y los factores temporales que impulsaron las actividades económicas durante el primer semestre de 2025, como la estrategia de promoción de importaciones ante cambios políticos no deseados, están perdiendo de manera paulatina su eficacia.

Como resultado, el FMI pronostica que el crecimiento mundial se desacelerará del 3,3 % en 2024 al 3,2 % en 2025 y al 3,1% en 2026. Se espera que las economías avanzadas crezcan alrededor del 1,5 %, mientras que las economías emergentes y en vías de desarrollo, aumenten ligeramente por encima del 4 %. La previsión de crecimiento del 3,2 % para este año es superior a la del 3 % publicado por el FMI en julio pasado.