Tras una conversación telefónica con su par húngaro, Viktor Orbán, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, afirmó que la UE debe crear un entorno político y jurídico favorable para que los Estados miembros y el bloque en su conjunto puedan reponer rápidamente las reservas de gas y petróleo de todas las fuentes posibles, incluida Rusia.

Según Fico, las sanciones contra el sector energético ruso son inapropiadas en el contexto actual de altos precios de la energía y deberían levantarse pronto.

El líder eslovaco también instó a la UE a lanzar una iniciativa independiente para poner fin rápidamente al conflicto en Ucrania, al tiempo que se tomen medidas decisivas para restablecer el oleoducto Druzhba, una ruta crucial que abastece de petróleo a muchos países de Europa Central.

Entretanto, su interlocutor hizo una declaración similar, enfatizando que el bloque debe suspender todas las sanciones y restricciones a la energía rusa lo antes posible. Según Orbán, la economía europea se ve directamente amenazada por la escasez de energía y el aumento de los precios. Para superar esta dificultad, la UE debe reabastecer sus reservas de petróleo y gas de todas las fuentes posibles, con el mayor volumen y al ritmo más rápido. El líder húngaro también instó a la UE a presionar al presidente ucraniano para que reanude el oleoducto Druzhba, al tiempo que criticó duramente el plan europeo de cortar por completo el suministro energético procedente de Rusia, optando en cambio por una política energética más costosa.

Las declaraciones de los líderes húngaro y eslovaco se producen en un contexto en el que los precios del diésel en Europa han aumentado más del 30% desde el estallido del conflicto en Oriente Medio, alcanzando más de 200 dólares por barril el 2 de abril, el nivel más alto desde marzo de 2022, fecha en la que comenzó la operación militar especial de Rusia en Ucrania.