En un comunicado publicado en redes sociales, Trump indicó que el piloto resultó herido, pero que se encuentra bien y que fue rescatado sano y salvo. Ese piloto quedó varado en una zona montañosa escarpada del sur de Irán durante una operación.

El avión derribado era un F-15E Strike Eagle, lo que marca la primera vez que un caza estadounidense se estrella en territorio iraní desde que comenzaron los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra el país persa a finales de febrero.

El inquilino de la Casa Blanca afirmó que en la operación de rescate participaron decenas de aeronaves y que las fuerzas estadounidenses rastrearon la ubicación del piloto las 24 horas del día y planificaron activamente el rescate. También afirmó que la operación se llevó a cabo sin bajas estadounidenses.

Dos tripulantes se eyectaron de la aeronave cuando ésta fue derribada el 3 de abril. Si bien el piloto de la cabina delantera fue rescatado rápidamente, el oficial de control de armas, de la cabina trasera, quedó atrapado en Irán. Este incidente llevó a Estados Unidos a lanzar una operación de búsqueda urgente.