Aún no se ha publicado un informe completo sobre las bajas causadas por los ataques del país persa.

Medios israelíes también confirmaron que las fuerzas hutíes en Yemen y Hezbolá en Líbano dispararon misiles y cohetes contra su territorio.

Por otro lado, la Fuerza Aérea israelí bombardeó numerosos objetivos en Irán, incluyendo plantas químicas en el sur de Irán. Las FDI afirman que el ataque paralizó todas las operaciones en el centro estratégico de procesamiento químico de Irán.

Respecto al futuro del conflicto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró anoche que su país continuaría atacando a Irán con contundencia.

Mientras tanto, un alto funcionario del Ministerio de Defensa israelí confirmó que sus fuerzas esperan una orden del gobierno estadounidense para atacar instalaciones energéticas iraníes. Esta afirmación surge después de que el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, declarara ayer que, "en poco tiempo", Estados Unidos podría reabrir fácilmente el estrecho de Ormuz.

Mientras tanto, la población de la región continúa reaccionando al conflicto. Ayer, decenas de miles de iraquíes en Bagdad y otras localidades del país salieron a las calles para protestar contra la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. En la capital iraquí, los manifestantes se congregaron en la plaza Tahrir, ondeando banderas iraquíes y coreando consignas contra Estados Unidos e Israel.