El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) aseguró que sus misiles balísticos y drones causaron graves daños en instalaciones militares estadounidenses situadas en Jordania, Kuwait y Baréin.
Según el IRGC, en Kuwait los bombardeos iraníes alcanzaron varios depósitos de municiones de la base aérea Al-Salem, utilizada por las fuerzas estadounidenses.
En Baréin, este organismo afirmó haber atacado la sede de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos, donde, según su comunicado, fueron destruidos un almacén de drones estadounidenses y un centro de inteligencia artificial (IA) perteneciente al país anfitrión.
Respecto a Jordania, el IRGC sostuvo que los proyectiles impactaron en los depósitos de combustible de la base aérea Al-Azraq, utilizada por el ejército estadounidense.
Hasta el momento, ni las autoridades de Estados Unidos ni las de los países mencionados han reaccionado a las afirmaciones difundidas por Teherán.
