Las incursiones de Estados Unidos tuvieron como objetivo sistemas de misiles, sistemas de defensa antiaérea y embarcaciones menores del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI).

Mientras tanto, los medios estatales iraníes confirmaron que más de una decena de proyectiles impactaron en la isla de Qeshm. El gobernador de la isla, Hossein Amir Teymouri, precisó que la ofensiva comenzó la tarde del domingo y estuvo dirigida exclusivamente contra posiciones militares, sin que se reportaran víctimas en esa jurisdicción.

No obstante, la agencia de noticias Mehr, citando a autoridades locales, informó que al menos una persona murió y otras dos resultaron heridas en el sur del país como consecuencia de los bombardeos estadounidenses. Las víctimas eran trabajadores del operador de telecomunicaciones Hamrahe-Aval que realizaban labores de reparación de las redes de comunicación en el momento del ataque.

En represalia, el ejército iraní lanzó un ataque con drones contra zonas de lanzamiento de misiles de Estados Unidos en Kuwait. Unidades del CGRI llevaron a cabo una operación de precisión contra una plataforma del sistema de artillería de cohetes HIMARS en territorio kuwaití y aseguraron haber destruido por completo ese sistema.

Kuwait confirmó que tres puestos de control fronterizo terrestre en el norte del país y una plataforma petrolera en alta mar de la Corporación Petrolera de Kuwait sufrieron daños.

Entretanto, en Catar, el Ministerio del Interior informó que tres personas resultaron heridas por fragmentos de metralla tras la interceptación de los ataques iraníes.

En Jordania, tres misiles iraníes impactaron en diversas zonas del país, provocando daños materiales menores, aunque sin dejar víctimas. Las sirenas de alerta por misiles también resonaron en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Baréin.

Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, expresó su profunda preocupación por la grave escalada y el reciente estallido de enfrentamientos militares en la región del Golfo.

Guterres llamó a todas las partes a ejercer la máxima moderación, evitar cualquier acción que pudiera agravar el conflicto y adoptar medidas inmediatas para reducir las tensiones.