La Autoridad Iraní de los Estrechos del Golfo Pérsico (PGSA) informó de que el tránsito por el estrecho de Ormuz es actualmente imposible debido a la persistente agresión militar de Estados Unidos. Añadió que, una vez estabilizada la situación, Teherán revisará y aprobará con rapidez las solicitudes para reanudar la navegación.
Este anuncio coincide con la reanudación de una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán. Ayer se cumplió el tercer día de los nuevos enfrentamientos. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) lanzó misiles y drones contra bases militares estadounidenses en la región. El ataque más reciente, efectuado ayer por la tarde, tuvo como objetivo la base aérea Ahmad al-Jaber, utilizada por las fuerzas estadounidenses en Kuwait.
Previamente, la IRGC afirmó haber atacado dos petroleros y obligado a otros cuatro a cambiar de rumbo en el estrecho de Ormuz. Según las autoridades iraníes, los dos buques fueron atacados tras ignorar deliberadamente las advertencias e ingresar en un canal considerado inseguro por Teherán y habilitado por el ejército estadounidense, en lugar de utilizar la ruta designada por Irán.
Diversas fuentes regionales informaron anoche de que el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz quedó prácticamente paralizado el 31 de julio.
