Un total de 38 partidos concurren a los comicios. Para obtener representación parlamentaria, cada formación debe superar el umbral electoral del 3,25 % de los votos. La formación de Gobierno requiere una mayoría de al menos 61 de los 120 escaños de la Knéset, ya sea en solitario o mediante una coalición.

Según el canal israelí i24NEWS, se han desplegado 22.000 policías para garantizar la seguridad durante la jornada electoral, unos 5.000 más que en las elecciones de 2022.

Los últimos sondeos otorgan alrededor de 50 escaños al bloque de derecha del primer ministro Benjamín Netanyahu, frente a los 53 que obtendría la oposición, encabezada por el exgeneral Gadi Eisenkot. Ninguno de los dos bloques alcanzaría la mayoría absoluta, por lo que ambos necesitarían el apoyo de otras fuerzas políticas para formar Gobierno.

Los resultados definitivos se conocerían, previsiblemente, ocho días después de la votación.