En la reunión, celebrada en la Casa Blanca, participaron también el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.

Cooper no suele informar personalmente al presidente estadounidense. El hecho de que lo hiciera en esta ocasión podría indicar que Washington se plantea seriamente lanzar una nueva ofensiva militar.

Por otra parte, Trump afirmó que los contactos del vicepresidente JD Vance con Irán tenían como objetivo facilitar el suministro de material médico al país.

Según medios iraníes, Teherán había recibido una carta del vicepresidente estadounidense, aunque todavía no había respondido. Las autoridades iraníes insistieron en que Washington debía aceptar sus condiciones y advirtieron que “cualquier postura contraria a este marco es inaceptable”.

Por otra parte, Irán informó que cuatro petroleros se incendiaron el día anterior al chocar con minas navales cuando intentaban cruzar el estrecho de Ormuz.

La Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) sostuvo que los buques habían desactivado sus sistemas de radar y navegación e intentado salir del estrecho por una ruta marítima meridional no autorizada, pese a las advertencias de las fuerzas navales iraníes.