El embajador de la UE en Libia, Nicola Orlando, informó el 30 de julio de que ya se han completado los trámites necesarios para la creación del centro, que contará con financiación de Italia y Malta.

No obstante, la iniciativa ha suscitado críticas por parte de diversas organizaciones de derechos humanos, que advierten de que el fortalecimiento de las capacidades marítimas de Libia podría traducirse en un aumento de las interceptaciones y devoluciones de embarcaciones con migrantes hacia territorio libio.

Estas organizaciones recuerdan que las Naciones Unidas y otros organismos internacionales han documentado reiteradamente casos de detención arbitraria, malos tratos y otras violaciones de los derechos humanos contra migrantes y refugiados en Libia.