En Francia, la UE movilizó siete aviones y cuatro helicópteros de extinción de incendios aportados por Chequia, Croacia, Alemania, Portugal, Eslovaquia, Suecia y Turquía. En España, desplegó seis aviones procedentes de Grecia, Italia y Turquía. Portugal reforzó además el dispositivo con 134 bomberos y 41 vehículos. El Centro Europeo de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (ERCC) mantiene contacto permanente con las autoridades francesas y españolas para evaluar la necesidad de movilizar recursos adicionales si la situación empeora.
Sobre el terreno, Francia hace frente a un incendio forestal de dimensiones excepcionales en el departamento de Gironda, en el suroeste del país, que ya ha arrasado unas 42.000 hectáreas de bosque y ha obligado a evacuar a 220.000 personas de 23 localidades. En las labores de extinción participan alrededor de 2.500 bomberos, 1.500 militares y cientos de voluntarios.
En España, los servicios de emergencia trabajan contrarreloj para controlar los graves incendios forestales antes de un posible empeoramiento de las condiciones meteorológicas. Según las autoridades, los incendios declarados en las zonas boscosas de los alrededores de Madrid, coincidiendo con la temporada alta de vacaciones de verano, han obligado a unas 60.000 personas a abandonar sus hogares.
