La fuente reveló que el número total de víctimas mortales fue de 908, mientras que 410 personas aún permanecían desaparecidas.
Desde el 4 de diciembre, el gobierno indonesio ha intensificado las medidas de respuesta de emergencia ante las graves inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en la isla de Sumatra.
Esto incluye la asignación de mayor presupuesto, la movilización de la fuerza aérea para el envío de suministros de socorro y el establecimiento de un grupo de trabajo especial para investigar indicios de violaciones de las leyes de tala y protección forestal.
